¿Cómo sanar tus heridas psicológicas de la infancia?

¿Cómo sanar tus heridas psicológicas de la infancia?

Hoy quiero tocar un tema que para muchos, puede traer amargos recuerdos del pasado. Vamos a remover heridas emocionales de la infancia y conocer cómo nos afectan en la adultez, a la hora de establecer relaciones saludables, de enfocarnos hacia las metas y de justificar los tropiezos y fracasos.

Te invito a que seas sincero con algo, tanto tú, como yo, hemos intentado buscar por nosotros mismos la respuesta del porqué nos pasa todo lo que nos pasa. Resulta muy fácil hacernos esta pregunta y más fácil aún caer en la trampa que nos hace obsesionarnos en buscar información sin parar, o peor aún, tener muy claro dónde está el problema sin tener la capacidad de solucionarlo (muy mal negocio).

Saber que algo está mal, no necesariamente implica que sepamos cómo cambiarlo. El mejor ejemplo que vemos a diario, puede ser una persona con malos hábitos de bebida, estos aun sabiendo que sus excesos pueden arruinar su salud, lo siguen haciendo.

Estoy seguro de que conoces más de una persona que habla de su propio autoanálisis, de conceptos psicológicos y son los que curiosamente, están más perdidos en sus laberintos de explicaciones sin poder cambiar en absoluto los resultados que ven en sus vidas.

Lo que te invito a hacer con este artículo, es que te conozcas mejor a ti mismo y aprendas a cortar lo que te estorba, lo que te pesa.

La infancia es un momento frágil que tenemos en la vida, para explicarme mejor, es como que enfrentes una guerra con una potencia mundial y no tengas ni ejército ni armas. 😉                                                                      

Muchas veces tenemos que buscar al niño que éramos y en ciertos momentos ayudarlo,  en otros sanarlo y abrazarlo. Los niños son tremendamente intuitivos, creativos, divertidos, inocentes, abiertos a las personas y a las experiencias.  Precisamente por esto pudimos vivir experiencias intensamente emocionales que dejaron marcas psicológicas, haciendo que repitamos patrones de comportamiento que nos afectan hoy en día.

 

→ Primer reflejo de la infancia: Esta ocurre cuando de niños, experimentamos un trato injusto, pueden ser comparaciones con otros niños, situaciones de Bullying, resultados injustos al esfuerzo, maltratos familiares, entre otros.

            De adultos: Son aquellas personas extremadamente reactivas y que se lo toman todo como algo personal, todo ha sido a propósito y todo les ha pasado por ser justamente ellos, les es difícil controlar sus rabias, que muchas veces ocultan con un comportamiento noble. Lo expresan como un comportamiento rígido, que es posible apreciarlo en personas que desean ser las más importantes y las más poderosas para no volver a caer en el papel de víctimas.

  ¿Qué hace un terapeuta en estos casos? Lo primero es trabajar la rabia, es imposible cambiar cuando sientes rabia, incluso de forma sutil. Deben trabajar mucho su inteligencia emocional y liberar todo sentimiento negativo.

 

→ Segundo reflejo de la infancia: Esta experiencia puede estar relacionada con abusos en la infancia, tanto físicos como también psicológicos, comparaciones, ridiculización, vergüenza por su aspecto físico o rasgos personales a actitudes.

 

            De adultos: Los domina una timidez excesiva, los comportamientos ensimismados, la indecisión, hoy quieren algo y mañana no lo saben. Son aquellos que se sienten inadecuados, extraños, que son los culpables incluso cuando han sido víctimas. Buscan la alabanza y ser reconocidos, por lo cual son bastantes narcisistas y egocéntricos. Pueden llegar a ser muy orgullosos, y secretamente les gusta ver a los demás sufrir por lo que también pueden llegar a ser crueles.

 

¿Qué hace un terapeuta en estos casos? Trabajar con su independencia emocional, evitando todo tipo de tendencia a cargar con la vida y los problemas de otros, reforzarlos con su identidad, con su independencia como ser humano.

 

→ Tercer reflejo de la infancia: Este ocurre cuando un niño ha sido rechazado antes de nacer o cuando alguno de sus progenitores expresa rechazo.

Este niño cuando es adulto suele percibir un profundo sentimiento de vacío, desarrollando la creencia interna de no merecimiento. Siempre está alerta ante todas las señales de rechazo, incluso las inexistentes y vive con un resentimiento hacia los demás que le lleva a aislarse totalmente, es una persona experta en abandonar lo que inicia, les cuesta mucho conectarse con el placer y cree que no es bueno para muchas cosas o para simplemente nada ni para nadie.

 

De adulto: Se autocastiga, ya sea haciendo cosas autodestructivas como anularse a partir de la crítica. Necesita esconderse, huir, evitar cualquier situación que lo saque de su zona de confort.

 

¿Como terapeuta qué hago en estos casos? Aquí el trabajo va dirigido a desarrollar el amor propio, enseñarles a sentir placer, a disfrutar de lo más sencillo.

 

→ Cuarto reflejo de la infancia:  Ser abandonado cuando eres niño, es algo más común de lo que imaginas y más ahora donde es fácil que las madres y los padres no atiendan a sus hijos por el trabajo. El abandono puede ser real (como la pérdida de un ser querido) o asumido por ciertas situaciones cotidianas (Padres que trabajan y prestan poca atención).

De adultos: Estas personas tienen un miedo amplificado a la soledad, como si necesitan a alguien más que los complete. pero es mayor el miedo a perder lo amado, de tal manera que antes de ser abandonados ellos huyen primero.

 

¿Cómo terapeuta qué hago? Les enseño a manejar sus emociones, sus creencias sobre el compromiso, la capacidad de ser incondicional y aceptar a los demás tanto a sí mismo, tal cual es.

 

Trabajar con el niño que alguna vez  fuimos, ciertamente nos lleva a lugares difíciles, pero nos permite sanar, y nos permite encontrar lo mejor de ese niño, lo que quizá perdimos: La creatividad, espontaneidad y muchas cosas maravillosas.

Sé que es un tema complejo, así que si deseas información más detallada, o quieres tomar acciones para sanar a tu niño herido y ser un adulto feliz, puedes solicitar una sesión de coaching gratuita conmigo, donde te daré algunas herramientas para que des tus primeros pasos. 😉

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© David Blanco / #gerentedelcambio

 

 

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